Ahora que me tienes
puedo escribirte que me tienes
hecha un caos.
Primero te mostraré mi mente,
que ya conoces.
No se como lograste
amarrar una nube,
pero todo el día me
tienes pensando en ti:
tus manos acordes de leche clara
tus ojos, como bosques sureños
espesos y detallados,
que examinan todo,que me saben todo.
Tus cejas prehistóricas
pobladas de nihilismo;
tus labios suaves, rojos, calientes,
fríos, mojados, secos;
tu pelo dócil, quieto y torcido;
tu cuello fluido tocado
por un dedo pequeño y quemado.
Tus hombros estrechos, de niño asustado
pidiendo piedad;
tus brazos, como se que te gustan
y que me lo quieres decir.
Tu torso extraño de hombre oculto,
de hombre inconsciente.
Tus piernas, como frágiles raíces,
tus pies cafés y delgados asiéndose a todo.
El gesto que siempre recuerdo...
como cuando vas a decir algo
y sabes que tienes razón, se te
acaba el aire, te mojas los
labios y escupes tu idea con
una mirada seria y verde.
Lo demás no importa demasiado,
no importa nada.
Segundo: mi cuerpo.
El aroma de otros brazos
no apaga la enferma ansia de tu escaso tacto.
Ya van meses, años.
Dibujo cosas en el día:
nosotros dos del brazo
nosotros dos de la mano
nosotros dos abrazados
nosotros dos durmiendo
nosotros dos: yo sola y
tu esperando, y tu indiferente.
M e torturo todo el día pensando en tus manos
y la noche me castiga mintiéndome cruelmente;
si me miras como lo haces a veces,
si hicieras lo que sea.
La angustia y el ansia
se tornan en locura como el gua
en vapor, como el agua en el espacio.
Si ya hasta creo que de tanto quererte,
cuando te vea al lado mío,
yo sentada, tu de pie,
te voy a tirar como enloquecida
y sin querer voy a desnudarte de tanto anhelo,
de tanto anhelo y deseo de tenerte en serio.
En un tiempo te quería en la ausencia,
ahora me retuerzo incuso a tu lado,
todo por no quererte. Todo por no quererlo
y no tenerte.
lunes, 11 de julio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario